A los refugios llegan todo tipo de perros con todo tipo de traumas. Pero Cloe, esta mezcla entre mastín y pastor belga, llegó al refugio de Marbella, Triple A, con tres agujeros en la cabeza con tan solo 3 meses de vida, posiblemente hechos por perdigones o con un destornillador.

En esta imagen se observa como, después de varias cirugías y tratamientos, aun Cloe tenía un agujero abierto.
Aun así, Cloe nunca ha perdido la confianza en las personas. Es una perra lista, cariñosa, leal, sumisa y se lleva bien con todo tipo de ser. ¿Su defecto? Las secuelas y cicatrices en su rostro.
Pasaron muchos meses hasta que Cloe consiguió una familia en Suecia. Ahora está esperando a su vuelo que la llevará a su nueva casa.

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